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Art Comercio rosa Polémico Rodolfo Stanley le echa un vistazo al comercio sexual juvenil en su muestra reciente Darío Chinchilla Ugalde | dariochinchilla@nacion.com Paredes rosa, vestidos breves, miradas seductoras, tristes o aburridas. Whisky, cigarrillos o piel. ¿Quién compra, quién vende? El pintor Rodolfo Stanley (1950) presenta una exposición en la cual, tristemente, la juventud está en alquiler. El artista acerca ojo y pincel al tema del comercio sexual urbano. A pesar de que es un negocio con muchos personajes, el pintor se enfoca únicamente en la figura más visible: las mujeres que prometen sexo por dinero. El escenario de Stanley no es ningún Moulin Rouge, ni su mirada es juguetona como la fijada por el genial pintor de burdeles Henri de Toulouse-Lautrec (1864-1901). Más bien, el ambiente capturado por el costarricense es un reconocido hotel rosa de la capital que le sirve de símbolo para un país que, según opina, ha convertido el turismo sexual en una industria millonaria. El pintor presenta una colección de 13 acrílicos, en gran formato, titulada Las niñas del rey, la cual se exhibe en la Galería 11-12 (Plaza Itskatzu, en Guachipelín de Escazú). El pintor ofrece además tres cuadros de Bailongos, una de sus colecciones pasadas. Tanto esta serie como su investigación más reciente están contenidas en su abarcadora serie La noche, la cual ha mantenido a Stanley ocupado por varios años. En ella, el pintor se ha encargado de retratar diversas prácticas que huyen, por lo bajo y en la penumbra, de los reproches de la “alta moral”. De cerca. “Son jóvenes que ofrecen su cuerpo y su juventud como si fuera un activo”, opina el artista sobre los personajes su muestra. Todos los cuadros son retratos, ya sean individuales o en grupo. El artista hace una diferencia entre las mujeres que están dentro y las que ubica afuera del hotel. Las de afuera son todas niñas que venden servicios sexuales en las calles; esta es probablemente la crítica más dolorosa que plantea el pintor. “Una vez, un amigo del Banco Interamericano de Desarrollo me comentó que Costa Rica ocupaba el segundo lugar en el mundo de prostitución por kilómetro cuadrado después de Manila; eso me impresionó mucho”, comenta el artista. Stanley confiesa que sus cuadros encierran una visión voyerista. Él se considera a sí mismo un “explorador de la condición humana” y, en esta ocasión, quiso abordar el tema del sexo como producto comercial. Aunque Stanley pinta con base en imágenes de personas reales, procura modificar los rostros de sus personajes en los cuadros. “La figuración es realista y busca captar la mirada y los labios”, explica. Asimismo, el autor incorpora la figuración de un árbol de plátanos en cada obra de esta serie, lo cual podría verse como una referencia al peyorativo mote de “Banana Republic” que se le endilga a algunos países en desarrollo. “Esa serie de vástagos evidencia la condición tropical de Costa Rica y Centroamérica”, explica el artista. Los ambientes de sus obras se repiten alternativamente: la oscuridad de la calle o las paredes rosadas del hotel. Por lo demás, los cuadros tienen los signos distintivos en la pintura reciente de Rodolfo Stanley. La parte inferior del cuadro está tomada por un mosaico de colores y, en esta sección, las figuras se difuminan revelando solamente las líneas del dibujo. “Esos fondos de color se han vuelto parte de mi estilo: a primera vista se sabe que un cuadro es mío aunque no lo firme”, advierte el artista. Trayectoria. Rodolfo Stanley es un artista hijo del diseño publicitario. Empezó a interesarse por la pintura a los 27 años, cuando tomó algunas clases con el maestro Gonzalo Morales Suárez. Muchos de los cuadros tempranos del pintor estuvieron marcados por un lenguaje de herencia surrealista; otros encerraban una clara crítica social. Antes de adentrarse en La noche, el trabajo de Stanley se fijó en su extensa serie Parques, la cual trabajó durante buena parte del decenio de los noventa. En aquel proceso, el artista pintaba escenas campestres ocurrían en parques. Los motivos de aquella serie se alejaban de las formas realistas. Sus figuraciones apelaban a motivos característicos de Iberoamérica como el tipo de luz, las frutas y, sobre todo, la fisonomía femenina. La composición estaba poblada de mujeres desnudas de caderas amplias. Por el contrario, los cuadros de La noche llegaron a instalar el trabajo de Stanley en un estilo casi documental. El galerista Mario Matarrita opina: “Rodolfo pasa de un realismo mágico, en sus parques, a un realismo crudo en sus cuadros más recientes; es una visión testimonial de lo urbano en su aspecto más sórdido”. La colección Las niñas del rey le sirve a Stanley para lanzar una crítica velada a la sociedad de consumo, en la cual los cuerpos se han vuelto una mercancía más. El artista se refiere en un sentido directo a la prostitución, pero también a la tendencia generalizada de la gente de querer tener cuerpos sexualmente apetecibles. “Los medios de comunicación promueven la ‘estética de la carne’ e incitan a la clase media a consumir más productos para estar ofreciéndose como objeto”, opina. Así, aunque cruda y directa en sus figuraciones, la muestra de Rodolfo Stanley puede resultar metafórica en sus mensajes: un país que ofrece su belleza y juventud al mejor postor. Darío Chinchilla Ugalde La Fundación RALLI con museos en Marbella España, Jerusalén Israel, Santiago Chile y Punta del Este Uruguay Museo Comunale Busto Arsizio Italia adquirió una pintura de la serie de LOS PARQUES Molla Museum of Latín American EE.UU. adquirió una pintura de la serie de LOS PARQUES Fundación Martines Robles Sevilla España, adquirió 25 ABSTRACCIONES CORPORALES en papel
Museo de Arte costarricense Costa Rica adquirió una pintura de la serie de LOS PARQUES
Obras recientes de "La Noche y Bailongos" en la galería Arte 99 Los seis museos internacionales de la fundación Ralli cuentan con 34 obras de R.Stanley "LOS MUSEOS RALLI" La Fundación Ralli, con museos en Israel, España, Chile y Uruguay tienen en su colección 34 pinturas de la serie de "LOS PARQUES", son piezas de mediano y gran formato para exponer en sus diferentes salones.
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